Bañera

Y… ¿ahora qué hago?. Es la primera pregunta que se le suele venir a una  community manager cuando se enfrenta a la amplia gama de productos o empresas que tiene que gestionar.

No es lo mismo vender los tacones de “Miss Fashion”, que te dan mucho juego, que vender tuberías, que tienen el mismo derecho a tener un lugar digno y atractivo en Internet.

El problema no son las tuberías, sino la cabeza de la community manager, que normalmente empieza a girar libremente por el espacio de las tuberías pensando y pensando.. ¡Pero mira que son feas!, ¡¿Cómo voy a hacer una fanpage de esto?!  ¡¿A quién le va a interesar hacerse fan de Tuberías Manolito?!

Pues a mucha más gente de la que pensamos, básicamente porque son fundamentales en la construcción de un edificio, y aunque a mí no me gusten, sí que me gusta mi bañera  de hidromasaje, aunque no me pongo a espiar qué tubos lleva, para qué nos vamos a engañar.

Pero es posible que te ocurra que estés tan relajada en tu bañera y  de repente  se empiece a vaciar y escuches un ruido sospechoso  tipo las Cataratas del Niágara en el primer piso, bajes (como puedas) a ver qué está pasando y te encuentres con agua cayendo a mares desde el techo. ¡Já! entonces si que te van a importar las tuberías y cuando veas tu preciosa bañera desmontada por un tipejo con sus tubitos por fuera…te va a dar algo ¡te lo aseguro!

Para una buena community manager la “lucha” entre lo técnico y lo comercial no debería ser tanta, en mi opinión.

A Manolito, no por ser fontanero le va a encantar  ver imágenes de tuberías en una web a la que entra porque necesita comprarlas para hacer una obra, las tendrá qué ver, claro está. Pero si le  ponen las imágenes de un baño espectacular, con una bañera preciosa, pensará ¡eso quiero hacer! y luego se irá a ver qué necesita para llevar acabo su proyecto,  al tema de las tuberías que al fin y al cabo es lo que vende la web.

Pues si Manolito está navegando por Internet y entre tantas tuberías ve una web con ese baño tan atractivo, seguro le llama la atención y entra a curiosear y de ahí “todo lo que escurra es miel”. Porque hemos conseguido llamar su atención.

Cuando se trata de vender productos que no son atractivos o son difíciles de posicionar (como tuberías)  hay que apoyarse en  descripciones funcionales amenas,  fotos atractivas de baños, cocinas, familias muy contentas en el salón con su calefacción… además de  enlaces a la información técnica. Y por supuesto estar siempre respaldados por la calidad del producto y del servicio.

A Manolito le va hacer mucha ilusión ver en imágenes atractivas como queda su trabajo y a mí… ¡que me arregle la bañera!

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